Rocieros de todo el mundo se reúnen para impulsar la virgen del rocío como patrimonio universal
Buenos Aires acogerá del 17 al 19 de abril el primer Encuentro Continental del Rocío en América, un evento sin precedentes que reunirá a hermandades, asociaciones y entidades dedicadas a la Virgen del Rocío desde Argentina hasta Venezuela.
Un puente espiritual entre dos continentes
Esta cita, que culminará con una misa pontifical en la Catedral Metropolitana, conmemora el primer aniversario del fallecimiento del Papa Francisco y marcará el inicio de una semana de actos en honor a la Virgen. Se trata de una iniciativa impulsada por la Hermandad Matriz de Almonte, con el objetivo de que la Romería del Rocío, un fenómeno religioso y folclórico que mueve a más de un millón de personas, sea reconocida como Bien de Interés Cultural por la UNESCO.
La jornada incluirá el congreso ‘El Rocío sin fronteras: fe, tradición y patrimonio universal’, donde se leerá el Manifiesto Rocío en América y se firmará un acuerdo para la creación de una red de asociaciones rocieras en el continente. La vocación universal de esta tradición, nacida en una pequeña aldea de Huelva, ha demostrado ser capaz de cruzar el océano manteniendo intacta su esencia.

Un impulso internacional para una tradición ancestral
Santiago Padilla, presidente de la Hermandad Matriz de Almonte, enfatiza que “el primer Encuentro Continental del Rocío en América es la oportunidad de mirar juntos al pasado, sabiendo el significado que tuvo para El Rocío la épopeya americana, y proyectar el presente hacia el futuro. Reconocer y estimular toda esa realidad que promueve la devoción a la Virgen del Rocío en América. Un nuevo puente espiritual entre América y el Viejo Continente.”
Daniel Scioli, secretario de Turismo y Ambiente de Argentina, ha expresado su orgullo por ser la primera sede anfitriona de este encuentro, resaltando el respeto por esta tradición tan significativa. La Romería del Rocío, declarada Bien de Interés Cultural en 2023, busca consolidar su dimensión internacional, más allá de su filiala en Bruselas. Actualmente, existen 32 asociaciones y entidades rocieras activas en más de siete países americanos desde hace más de 40 años.
Más allá de la dimensión religiosa, la Romería del Rocío representa una fuerza social y económica inmensa, una manifestación cultural arraigada que trasciende fronteras y que, ahora, se consolida como un patrimonio tangible a nivel continental. La apuesta por el reconocimiento como patrimonio Inmaterial de la Humanidad es, por tanto, una estrategia inteligente para garantizar la supervivencia y el desarrollo de esta tradición única.
