Samper niega pagar comisiones en la 'comisión koldo', pero admite contactos con alonso
Fernando Samper, presidente y dueño de Forestalia, ha comparecido hoy en el Senado ante la llamada 'Comisión Koldo', dejando un reguero de interrogantes que lejos de aclarar la situación, la han complicado aún más. El empresario, imputado en una investigación que involucra contratos de emergencia durante la pandemia y presunto tráfico de influencias, ha negado rotundamente haber pagado comisiones a cambio de favores, aunque no ha concretado cómo remuneraba a Antxón Alonso, socio del ex secretario de organización del PSOE, Santos Cerdán, quien sí reconocía defender sus proyectos.

Un laberinto de conexiones y secretos bajo sumario
La comparecencia, marcada por la tensión y las acusaciones cruzadas entre el PP y el PSOE, ha revelado una red de relaciones complejas que envuelven a Forestalia. Samper se ha mostrado evasivo ante las preguntas sobre cómo se pagaba a Alonso como asesor, alegando que el asunto se encuentra bajo secreto de sumario en la Audiencia Nacional. Una explicación que ha enfurecido a la diputada del PP, María del Rocío Dívar, quien le ha preguntado directamente sobre las imputaciones por cohecho y la presunta expansión irregular de su empresa en el sector de las renovables.
Lo que nadie cuenta es la magnitud de la operación: el crecimiento exponencial de Forestalia durante el mandato de Teresa Ribera, vicepresidenta del Gobierno, ha levantado sospechas sobre posibles irregularidades en la concesión de permisos y licencias. La diputada del PP ha señalado un patrón de favoritismo en el Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA) y en el Ministerio de Transición Ecológica, describiéndolo como una