Semana santa en república dominicana: 22 muertos, desplazamiento masivo
La Semana Santa en República Dominicana dejó una estela amarga de tragedia: 22 fallecidos en accidentes de tránsito y otros cinco por ahogamiento, a pesar de un despliegue de seguridad a gran escala. Más de 7.3 millones de personas se movilizaron por todo el país durante el asueto, según el Centro de Operaciones de Emergencias (COE).

Un descenso en la mortalidad, pero la motosigue siendo el factor clave
Si bien las cifras muestran una reducción del 15.63% en los decesos en comparación con el año pasado – donde 30 personas perdieron la vida en accidentes viales y dos por ahogamiento – la realidad es que la imprudencia al volante, especialmente el uso de motocicletas, continúa siendo un problema endémico. De los 203 accidentes de tránsito registrados, 173 involucraron motocicletas, un dato alarmante que exige una revisión profunda de las políticas de seguridad vial.
Pero hay un detalle que complica aún más el panorama: 506 personas sufrieron intoxicaciones por alcohol y 207 fueron atendidas por problemas relacionados con alimentos. Estos incidentes, aunque no directamente relacionados con accidentes de tránsito, revelan una cultura de riesgo y falta de conciencia durante las festividades.
El COE activó un operativo especial entre el 2 y el 5 de abril, destinado a mitigar los riesgos y prevenir incidentes. Sin embargo, la cifra final, lejos de ser alentadora, sitúa a República Dominicana en una posición preocupante a nivel mundial. Según la Organización Mundial de la Salud, el país ocupa el quinto lugar en el ranking de países con mayor número de siniestros de tránsito, una estadística que debería encender las alarmas y generar un debate urgente sobre las medidas a implementar.
La cifra habla por sí sola: un país con un problema crónico de seguridad vial que exige soluciones estructurales, no solo operativos puntuales. El despliegue de recursos durante la Semana Santa, aunque necesario, se revela como una solución temporal ante un problema profundamente arraigado en la cultura y las infraestructuras del país.