Sémper, entre el cáncer y el circo político: 'ya no toleraré más'
El portavoz del Partido Popular, Borja Sémper, ha destapado una verdad incómoda: durante los últimos diez meses, se dejó arrastrar por la vorágine política, llegando a percibir eventos que consideraba ‘terroríficos y de dar vergüenza ajena’. Lo ha admitido en una entrevista en ‘El Hormiguero’, justo después de anunciar que ha superado el cáncer de páncreas que lo mantuvo alejado de la escena pública el pasado verano.
Un cambio radical tras la enfermedad
La batalla contra el cáncer, según ha revelado, ha transformado su perspectiva. Ya no mira la política como un mero reflejo del ‘clima’, sino como un espectáculo, un ‘circo’ al que ya no tiene intención de asistir pasivamente. “A partir de ahora, señalaré cuando la política sea un circo”, ha afirmado con determinación, dejando claro que su objetivo es cambiar el rumbo del país.

El ‘caso kitchen’ y la sombra de rajoy
La entrevista también se ha centrado en el ‘caso Kitchen’, la investigación sobre la posible intromisión del Ministerio del Interior durante el gobierno de Mariano Rajoy en la gestión de la trama Gürtel. Sémper ha insistido en que los tribunales, encargados de juzgar el caso, deben hacerlo sin estar influenciados por intereses políticos. No ha dudado en señalar que el partido sufrió las consecuencias políticas de la trama, con una caída drástica en los escaños y la pérdida del Gobierno tras la moción de censura. “Pagamos nuestra factura”, reconoció, rechazando cualquier sugerencia de que los tribunales estén actuando por motivos políticos.”

Una declaración contundente
Sémper ha reconocido que el proceso de recuperación es “difícil”, pero que está dispuesto a asumir ese reto. Su voz, aunque marcada por la enfermedad, irradia una nueva firmeza. “No me va a volver a pasar”, ha asegurado, dejando claro que ha llegado un punto en su vida donde ya no tolerará la hipocresía ni la falta de escrúpulos en la política. La cifra que resume la debacle del PP en las últimas elecciones: 66 escaños. Un número que, para él, es un recordatorio constante de la necesidad de una política más honesta y responsable.
