Shanghái desata un torbellino de papel: animación a mano contra la ia
El Estudio de animación de Shanghái ha desvelado ‘Ran Bi Wa’, una película innovadora que desafía la hegemonía de la inteligencia artificial en la industria. Un proyecto ambicioso, pintado íntegramente a mano sobre 50.000 hojas de papel de arroz, que se perfila como un regreso a las raíces de la animación china.

Una rebelión de tinta y papel
La película, dirigida por Li Wenyu, narra la historia de un mono que, guiado por la memoria de su madre, se aventura hacia la Montaña Sagrada en busca del «secreto del calor». Una leyenda del pueblo Qiang, plasmada en una narrativa visual que exige una dedicación extrema: más de 50.000 ilustraciones meticulosamente creadas al estilo tradicional de la pintura china a tinta, utilizando el distintivo papel Xuan –o papel de arroz–.
Pero la verdadera noticia no reside solo en la técnica, sino en la reacción que ha provocado. ‘Ran Bi Wa’ ha sido seleccionada en prestigiosos festivales como Annecy y Berlín, y ha arrasado en certámenes como Varna y Bucheon, consolidando la tradición estética oriental. Esta muestra, sin embargo, se produce en un momento crítico: la IA sigue erosionando el sector, generando debates sobre el empleo, la creatividad y los derechos de autor.
La polémica se intensificó en 2024 con la inclusión de películas generadas con IA en el Festival de Animación de Annecy, el evento más importante del mundo. Reclamaciones por infracción de copyright por parte de estudios de Hollywood, lideradas por ByteDance, culminaron en la suspensión del lanzamiento global de su herramienta de generación de vídeo con IA, Seedance 2.0. El propio Hayao Miyazaki, cofundador de Studio Ghibli, ya había manifestado su rechazo a esta tecnología en 2016, expresando su preocupación por la pérdida de la esencia de la animación.
Más allá de la controversia, ‘Ran Bi Wa’ representa un acto de resistencia. Un recordatorio tangible de la maestría artesanal y la importancia de preservar las técnicas tradicionales. Un estudio que, lejos de sucumbir a la lógica algorítmica, opta por la complejidad, la paciencia y la belleza de la mano humana. La película se estrenará el 28 de abril en la plataforma en línea National Arthouse Cinema.
La decisión del Estudio de Animación de Shanghái no es simplemente una cuestión estética. Es una declaración de principios. Es un grito en defensa de la creatividad genuina, contra la amenaza de la homogeneización impuesta por la IA. Y, sobre todo, es una prueba de que la verdad, a veces, se encuentra desenterrada en el terreno, a través del esfuerzo, la dedicación y el arte.
