Suegra mata a exreina de belleza en operativo nacional

Carolina Flores Gómez, exreina de belleza de 27 años, fue asesinada el pasado 15 de abril en un departamento de Polanco, Ciudad de México. La principal sospechosa, su suegra Erika María Guadalupe “N”, se encuentra ahora en fuga, con una orden de aprehensión vigente y un operativo de búsqueda a nivel nacional.

Un crimen grabado en video: silencio y desplazamiento

La escena fue captada por una cámara de seguridad que Carolina utilizaba para vigilar a su hija. Minutos antes del ataque, la víctima y su suegra conversaban en la sala, mientras un perro jugaba. Erika le solicitó un producto, y Carolina accedió a buscarlo en otra habitación. La cámara registró cómo la suegra la siguió y, fuera del alcance de la lente, se escucharon las detonaciones de un arma de fuego. El esposo de la víctima, Alejandro Sánchez, cuestionó a su madre inmediatamente, recibiendo la respuesta escalofriante: “Nada, me hizo enojar… tú eres mío, ella no”.

La necropsia reveló 12 disparos: seis en la cabeza y seis en el tórax. La Fiscalía recuperó una pistola calibre 9 milímetros, casquillos y balas deformadas en el lugar del crimen. Un detalle inquietante: la suegra abandonó el departamento en taxi, sin detenerse a interceptar a su hija, quien solo contaba ocho meses.

Un viaje de terror: 2,826 kilómetros fugitivo

Un viaje de terror: 2,826 kilómetros fugitivo

La investigación ha revelado un asombroso recorrido: Erika María Guadalupe “N” viajó casi 3,000 kilómetros desde Ensenada, Baja California, hasta la Ciudad de México, una ruta que le llevó más de 100 horas de viaje por carretera. En una grabación previa al asesinato, la suegra admitió haber partido el sábado y hecho paradas en Sonora, Sinaloa, Nayarit, Jalisco y el Estado de México. La distancia, la velocidad y el silencio que siguió al crimen levantan serias sospechas.

Las tensiones entre Carolina y Erika se habían intensificado desde el embarazo, según testigos. La madre de la víctima describió un deterioro progresivo de la relación, marcado por comentarios hirientes, menosprecios y, presuntamente, malos tratos. La decisión de mudarse a la Ciudad de México en diciembre de 2025, buscando escapar de la situación, fue un presagio de lo que estaba por venir. El historial político de Erika, que incluye cargos en el Instituto Estatal Electoral de Baja California y una candidatura a regidora, ahora se examina minuciosamente, buscando cualquier conexión que pueda dificultar su localización.

“Sé que está fugitiva, pero la vamos a encontrar porque todo Ensenada está buscando justicia por mi hija,” declaró la madre de Carolina Flores. La demanda de justicia se suma a la frustración de las autoridades y a la creciente indignación pública. Este caso, marcado por la violencia y el silencio, exige respuestas y, sobre todo, un fin a la impunidad.