Openai refuerza la seguridad de chatgpt y codex con llaves físicas

OpenAI ha elevado el listón de protección para sus servicios de inteligencia artificial, ChatGPT y Codex, introduciendo un sistema opcional de Seguridad Avanzada de Cuentas que exige la utilización de llaves de seguridad físicas.

Un paso hacia la privacidad en la era de la ia

Un paso hacia la privacidad en la era de la ia

La medida, que responde a la creciente sofisticación de los ataques cibernéticos, elimina la dependencia de contraseñas tradicionales y métodos de recuperación basados en correo electrónico o SMS. Los usuarios deberán registrar dos llaves físicas, preferiblemente YubiKeys, para verificar su identidad, un protocolo que reduce drásticamente el riesgo de phishing.

La compañía, con una estrategia de ciberseguridad anunciada recientemente, se enfoca en aquellos usuarios que manejan información de alta sensibilidad: periodistas, funcionarios electos, disidentes políticos e investigadores, para quienes la integridad de sus datos es primordial.

Este enfoque no es novedoso en el sector. Google, por ejemplo, ha implementado sistemas similares durante años. Sin embargo, la decisión de OpenAI surge en un momento crucial, marcado por la expansión exponencial del uso de herramientas de IA tanto en el ámbito empresarial como en el particular.

Pero hay un detalle importante: OpenAI ha establecido restricciones estrictas. Una vez activada la Seguridad Avanzada de Cuentas, el soporte técnico de la empresa pierde toda capacidad de intervención en los procesos de recuperación. El usuario queda relegado a la gestión de sus llaves físicas y códigos de respaldo previamente generados. Esto significa que, en caso de pérdida o robo, la recuperación de la cuenta se vuelve un proceso complejo y, en muchos casos, imposible.

Para incentivar la adopción, OpenAI se ha asociado con Yubico, ofreciendo paquetes de llaves a precios reducidos. Además, se han implementado alertas de inicio de sesión y sesiones activas, que dirigen al usuario a un panel de control para revisar la actividad y cerrar sesiones sospechosas. La compañía subraya que, con el tiempo, una cuenta de ChatGPT puede albergar información sensible, convirtiéndose en un objetivo atractivo para los ciberdelincuentes.

Un aspecto destacable es la exclusión automática de las conversaciones mantenidas en ChatGPT del proceso de entrenamiento de modelos, reforzando la privacidad de los intercambios. Desde el 1 de junio, los miembros del programa Trusted Access for Cyber deberán optar por esta modalidad o demostrar una autenticación resistente al phishing. La medida aplica, especialmente, a profesionales de la ciberseguridad y usuarios con acceso prioritario a modelos experimentales, con el objetivo de fortalecer la confianza en el uso de la inteligencia artificial. OpenAI recalca que la seguridad es, ahora, una prioridad absoluta.

La compañía estima que la información contenida en una cuenta de ChatGPT, con el tiempo, puede ser de gran valor, y su protección se ha convertido en un imperativo. La firma se aleja de la idea de una evolución inevitable, optando por una estrategia proactiva y tangible.