Teotihuacán: masacre en la pirámide de la luna – turistas y empleados entre las víctimas
Un ataque armado, un disparo y el silencio sepulcral de una pirámide. Así fue como la zona arqueológica de Teotihuacán se enfrentó a la tragedia del lunes: 13 heridos, una turista canadiense fallecida y el autor de la violencia, quien se quitó la vida en el corazón del antiguo centro ceremonial.
El caos, la estampida y la sombra de la violencia
La mañana se pintó de pánico cuando un individuo, identificándose inicialmente como un simple turista, desató una ráfaga de disparos contra los visitantes congregados en la Pirámide de la Luna. La escena, según testigos, fue de absoluta confusión: una estampida, gritos desgarradores y la certeza de que la tranquilidad de uno de los sitios más preciados de México se había roto para siempre. La zona, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO a 50 kilómetros de la capital, se convirtió en el escenario de una pesadilla.
El balance inicial revela una diversidad de nacionalidades afectadas: seis ciudadanos estadounidenses, tres colombianos, dos brasileños, un canadiense y otro ruso. Las autoridades, a través del Gabinete de Seguridad, han confirmado que las víctimas incluyen tanto turistas como empleados, lo que subraya la naturaleza indiscriminada del ataque. La complejidad de la investigación se ve agravada por la identidad del agresor y las circunstancias que lo llevaron a cometer semejante acto de violencia.

Un ataque que conmociona al mundo
La muerte de la turista canadiense, junto a las decenas de heridos, ha generado una ola de consternación a nivel internacional. El INAH, a través de su delegación en el Estado de México, ha impuesto un cierre temporal a la zona arqueológica, medida que busca garantizar la seguridad de los equipos de investigación y preservar la integridad del sitio. La magnitud del incidente exige una respuesta rápida y contundente por parte de las autoridades, que se enfrentan al desafío de esclarecer los motivos del ataque y prevenir futuras tragedias.
La cifra de 13 heridos, provenientes de diversas nacionalidades, es un recordatorio brutal de la fragilidad de la seguridad, incluso en los lugares más emblemáticos y protegidos. La investigación, que se encuentra en sus primeras etapas, se centra en determinar si el ataque fue motivado por razones políticas, ideológicas o personales. Por ahora, la Pirámide de la Luna permanece cerrada, envuelta en un manto de dolor y misterio.
