Tiburones al rescate: investigación en málaga busca cura para la leucemia

La evolución, a veces, nos guarda sorpresas en los lugares más inesperados. En este caso, en los embriones de tiburón. Investigadores de la Universidad de Málaga (UMA) y Sea Life Benalmádena han iniciado un proyecto pionero que podría revolucionar la comprensión y el tratamiento de enfermedades sanguíneas como la leucemia, una esperanza que surge de la exploración de estructuras genéticas ancestrales.

Un modelo experimental único: ¿por qué el tiburón?

Un modelo experimental único: ¿por qué el tiburón?

El estudio, fruto de un acuerdo de colaboración de cinco años, se centra en elasmobranquios, un grupo que incluye tiburones y rayas. Pero, ¿por qué elegir a estos animales marinos para investigar una enfermedad humana? La clave reside en su posición evolutiva. Los embriones de tiburón, particularmente la pintarroja, el alitán y el tiburón bambú, presentan estructuras en desarrollo que ofrecen una ventana única a los orígenes de nuestro propio sistema sanguíneo. El profesor Juan Pascual Anaya, líder del grupo de investigación de la UMA, explica que “el análisis de estas estructuras nos permitirá integrar datos de desarrollo, genética y evolución para responder a preguntas fundamentales sobre cómo surgen nuevas funciones biológicas.”

El enfoque metodológico se basa en técnicas avanzadas de biología molecular y del desarrollo. Se analizará la expresión génica y la caracterización celular en distintas etapas embrionarias, buscando similitudes y diferencias con los mecanismos observados en vertebrados. Pero la investigación va más allá de la mera observación; busca desentrañar los mecanismos genéticos que podrían conducir a nuevas terapias.