Tos ferina asfixia loreto: helicópteros y vacunas contra el reloj
La tos ferina, una enfermedad que creíamos controlada, ha resurgido con virulencia en las remotas comunidades de Loreto, Perú, poniendo en jaque a las autoridades sanitarias y exponiendo la fragilidad de la atención médica en zonas de difícil acceso. La Fuerza Aérea del Perú ha desplegado un helicóptero MI-8MTV en una operación logística crucial para llevar ayuda y esperanza a Achu, un enclave donde la enfermedad se propaga con rapidez.
La emergencia aérea: un acceso vital a la atención médica
La imagen es impactante: un helicóptero de la FAN, sorteando la densa selva amazónica, transportando a brigadas médicas y suministros esenciales. La comunidad de Achu, y otras como Patuyacu y Pucayacu, se habían visto aisladas, con una cobertura sanitaria prácticamente nula. La tos ferina, conocida también como “tos convulsiva” o “tos de los 100 días”, ha golpeado especialmente duro a los niños, quienes son los más vulnerables a sus complicaciones, como neumonía y convulsiones.
Pero la intervención no se limita al transporte. El Minsa ha destinado 200.000 soles para sostener estas brigadas integrales, conformadas por médicos, enfermeros, obstetras, odontólogos, epidemiólogos y farmacéuticos. La cifra, aunque significativa, apenas araña la superficie de las necesidades reales en una región donde la precariedad es la norma.
La evacuación aeromédica de pacientes, especialmente niños, hacia centros de salud más equipados, ha sido determinante para evitar tragedias. Cada traslado representa una oportunidad de salvar vidas, un testimonio de la importancia de la logística en situaciones de emergencia.

Vacunación a marchas forzadas: la clave para contener el brote
El Ministerio de Salud ha intensificado las campañas de vacunación, completando esquemas en niños y gestantes. La vacuna pentavalente, administrada a los 2, 4 y 6 meses de edad, y los refuerzos con la DPT, son la primera línea de defensa contra esta enfermedad. La vacuna Tdap para gestantes, aplicada entre las 20 y 36 semanas de embarazo, protege a los recién nacidos durante sus primeros meses de vida, cuando su sistema inmunológico es aún inmaduro.
Lo que nadie cuenta es que la baja cobertura de vacunación, exacerbada por los años de la pandemia, es el principal detonante de este brote. Los especialistas del sector salud alertan sobre una mayor susceptibilidad de la población, un caldo de cultivo perfecto para la propagación de la tos ferina.

Un aumento alarmante: 293 casos reportados en lo que va de 2025
La cifra habla por sí sola: desde 2024, se han registrado 251 casos de tos ferina en el Perú, y la cifra ha escalado a 293 en lo que va de 2025. Loreto y Cusco se erigen como los epicentros de esta crisis sanitaria, encendiendo las alarmas en todo el país. La enfermedad, altamente contagiosa, se transmite a través de las gotículas respiratorias, lo que facilita su propagación en comunidades con alta densidad poblacional y escasas medidas de higiene.
Además de la vacunación, el Minsa ha reforzado el diagnóstico de la enfermedad a través del Instituto Nacional de Salud, implementando nuevas técnicas en laboratorios regionales para detectar casos con mayor rapidez. La combinación de atención oportuna, vigilancia constante y campañas de información son las herramientas más efectivas para controlar este brote y evitar que se extienda a otras regiones del país. La lucha contra la tos ferina en Loreto es, en definitiva, un espejo que refleja los desafíos persistentes en el acceso a la salud en el Perú profundo.
La realidad es que, mientras los helicópteros surcan los cielos y las brigadas médicas trabajan incansablemente, la prevención a largo plazo pasa por una inversión sostenida en la vacunación y en la mejora de las condiciones sanitarias en las comunidades más vulnerables. Porque la salud no debe ser un privilegio, sino un derecho fundamental.