Transportistas paralizan méxico: diálogos tensos y caos en carreteras

La paciencia de usuarios y transportistas se agotó este martes mientras el paro nacional convocado por la ANTAC y el FNRCM se extendía por más de 24 horas, dejando una estela de bloqueos y tensiones en diversas entidades del país. Lo que comenzó como una protesta pacífica se ha complicado con enfrentamientos y la incertidumbre sobre el futuro del abasto.

La cerveza en la mira: grupo modelo bajo presión

La cerveza en la mira: grupo modelo bajo presión

En Calera, Zacatecas, la situación escaló cuando productores, respaldados por el FNRCM, se manifestaron frente a las instalaciones de Grupo Modelo-AB Inveb, gigante cervecero que produce el 40% de la cerveza nacional. La ironía no escapa a nadie: mientras las botellas se amontonan en los almacenes, el campo agoniza. Lo curioso es que transportistas y contratistas de la propia empresa intentaron impedir la manifestación, bloqueando los accesos con trailers, lo que generó una breve pero intensa confrontación. Posteriormente, los manifestantes se trasladaron a la caseta de cobro “Calera”, donde tomaron el control de manera pacífica, liberando el paso a los vehículos.

Michoacán y Guanajuato, focos de conflicto. La situación es crítica en Contepec, Michoacán, donde el cierre total de la caseta de cobro lleva más de siete horas, sin ruta alterna disponible. Transportistas atrapados denuncian la falta de información y la desesperación que se vive en la zona. En Guanajuato, la circulación en la carretera federal 110 (Pénjamo–La Piedad) es intermitente, dificultando el tránsito hacia El Mármol y Laguna Larga de Cortés.

Según las autoridades, se han reducido los puntos de bloqueo de once a cinco, gracias a la instalación de mesas de diálogo. Sin embargo, la ANTAC y el FNRCM insisten en que el paro es indefinido, una muestra de la radicalidad de sus demandas. La cifra habla por sí sola: el sector agrícola, asfixiado por costos operativos y la falta de seguridad, exige una respuesta urgente.

El pliego de demandas es claro: mejorar la seguridad en las carreteras, bajar el precio del diésel y obtener apoyos directos para el sector agrícola. Pero las negociaciones avanzan a paso de tortuga, y la incertidumbre persiste. La noche del lunes, delegados de las organizaciones se reunieron con funcionarios federales y estatales, pero la falta de avances concretos amenaza con prolongar la crisis.

Mientras tanto, automovilistas y transportistas en redes sociales expresan su frustración por la falta de información y el impacto en su movilidad. La Segob exhorta a la población a mantenerse informada y a evitar traslados innecesarios en las zonas afectadas. La paciencia, como la gasolina, tiene un límite.

El paro nacional, lejos de amainar, se consolida como un síntoma del profundo malestar que embarga al campo mexicano. La pregunta no es si se llegará a un acuerdo, sino cuándo, antes de que el país se quede sin alimentos y sin esperanza.