Tren suburbano-aifa: la certificación técnica frena el despegue

La esperada inauguración del Tren Suburbano que conecta Lechería con el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) se ha pospuesto una vez más, dejando en suspenso las promesas de un servicio ferroviario ágil y eficiente. Claudia Sheinbaum, actual presidenta, ha confirmado que la demora se debe a la falta de la certificación técnica de los equipos y vías, un requisito indispensable para garantizar la seguridad de los pasajeros.

Un retraso más en una saga de promesas incumplidas

Recordemos que el gobierno federal había fijado, con optimismo, finales de marzo como fecha de inicio de operaciones. Posteriormente, se barajó la posibilidad de un servicio durante Semana Santa de 2026, y más recientemente, se apuntó al 6 de abril. Sin embargo, la realidad en terreno ha dictado otro ritmo, evidenciando las dificultades para cumplir con los plazos establecidos. La SICT (Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes) ha detenido la inauguración, priorizando la seguridad sobre la velocidad.

Lo que nadie cuenta es que este proyecto, heredado del sexenio anterior, ha estado plagado de complicaciones desde el principio. La construcción, las modificaciones de diseño y ahora, los retrasos en la certificación, han erosionado la confianza de los usuarios y cuestionado la capacidad de gestión del gobierno actual. Sheinbaum, en una reciente conferencia de prensa, insistió en que la certificación es “la prioridad”, pero no ofreció una fecha concreta para la puesta en marcha del servicio.

¿Qué se necesita para que el tren empiece a rodar?

¿Qué se necesita para que el tren empiece a rodar?

Según la mandataria, los pasos cruciales que quedan por completar son la finalización de las pruebas técnicas de los equipos y la obtención de la certificación ferroviaria para el tramo Lechería – AIFA. Además, se están ultimando detalles como la señalización automática y se evalúa el nombre definitivo del tren, en un proceso que incluye la atención a las inquietudes de los vecinos de la zona.

El ramal Lechería–AIFA, con sus 23,7 kilómetros, seis estaciones y una terminal, promete conectar Buenavista con el AIFA en tan solo 43 minutos. La idea, con una flota inicial de 10 trenes operando con intervalos de 15 minutos, es replicar el horario de la ruta Buenavista–Cuautitlán, ofreciendo un servicio desde las 5:00 hasta las 00:30 horas. La infraestructura está lista, el material rodante está en funcionamiento, pero la burocracia ha puesto en pausa el despegue.

La cifra habla por sí sola: Desde la promesa inicial de finalización a finales de marzo, el proyecto ha acumulado meses de retraso, lo que pone en entredicho la planificación y la ejecución de proyectos de infraestructura de gran envergadura en nuestro país. La paciencia de los ciudadanos, y la viabilidad del proyecto, están siendo puestas a prueba.