Trump al borde del abismo: exaliados piden su destitución

La Casa Blanca está en estado de alerta máxima. Voces antes leales a Donald Trump, figuras clave de su movimiento político, han levantado la voz exigiendo su cese inmediato, desencadenando una crisis sin precedentes en medio de una escalada de tensiones con Irán. La detonante: las amenazantes declaraciones del expresidente sobre la posibilidad de “acabar con toda una civilización”.

La 25ª enmienda, un arma constitucional en la mira

La 25ª enmienda, un arma constitucional en la mira

Marjorie Taylor-Greene, excongresista y ferviente defensora de Trump hasta su ruptura hace meses, fue la primera en invocar la 25ª Enmienda de la Constitución, un mecanismo que permite la destitución del presidente por incapacidad. La ironía es palpable: Greene, una de las arquitectas del fervor 'MAGA', ahora se distancia del hombre al que antes defendía con uñas y dientes. Alex Jones, el controvertido comentarista de Infowars, se sumó al coro, preguntando abiertamente cómo aplicar la enmienda contra Trump, profundizando la fractura interna en el círculo cercano al expresidente.

El procedimiento, como puntualiza el abogado Robert Barnes en el podcast de Jones, es complejo. Requiere del respaldo de dos tercios de la Cámara de Representantes, un obstáculo considerable en el clima político actual. La 25ª Enmienda, aprobada en 1967 tras la crisis Watergate, establece un proceso que involucra al vicepresidente y a la mayoría del gabinete para declarar la incapacidad del presidente, seguido de la confirmación por ambas cámaras del Congreso.

La retórica apocalíptica de Trump ha exacerbado la situación. Sus declaraciones sobre la inminente aniquilación de una civilización, en referencia a Irán, han provocado una ola de condenas, incluso dentro del Partido Republicano. Ilham Omar, representante demócrata por Minnesota, no se anduvo con rodeos: “Esto es inaceptable. Invoquen la 25ª Enmienda. Juicio político. Destitución”.

Hakeem Jeffries, líder de la minoría demócrata en la Cámara, ha anunciado que su bancada impulsará una votación para limitar el uso de la fuerza militar en Irán, buscando el apoyo de algunos republicanos descontentos con la deriva de las negociaciones. La cifra, reveladora, habla por sí sola: solo se necesitan uno o dos republicanos adicionales para que la propuesta tenga éxito.

Ante las crecientes críticas sobre su estado de salud mental, Trump negó haberlas escuchado, una respuesta evasiva que solo alimenta las especulaciones. Lo que es innegable es el escenario de incertidumbre que se cierne sobre la política estadounidense, con el espectro de una crisis constitucional en plena escalada geopolítica.