Turismo en cuba: un desplome histórico amenaza la economía
La Habana, 27 de abril – El turismo, pilar fundamental de la economía cubana, se hunde en una crisis sin precedentes. Los datos oficiales revelan un descenso alarmante en la llegada de visitantes internacionales, alcanzando niveles históricamente bajos y poniendo en jaque los planes de recuperación del gobierno.
Un 48% menos de turistas: la verdad tras las cifras
Hasta marzo, Cuba recibió apenas 298.057 turistas, un 48% menos que en el mismo periodo del año pasado. La Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) confirma un marzo con tan solo 35.561 visitantes extranjeros, una cifra que recuerda a los peores tiempos de la crisis. El promedio mensual de enero y febrero ya estaba por debajo de las 250.000 personas, un dato que habla por sí solo: el sector está en ruinas.

Canadá y rusia, los únicos faros en la oscuridad
Si bien todos los mercados emisores registran caídas significativas, Canadá y Rusia se erigen como las excepciones, aunque incluso sus contribuciones han disminuido considerablemente, con descensos del 55,2% y 37,5%, respectivamente. La dependencia de estos dos mercados es, en última instancia, una vulnerabilidad estructural.
El bloqueo, la incertidumbre y la falta de combustible: la triple amenaza
La presión estadounidense, encabezada por el embargo petrolero, sigue siendo un lastre insostenible. Las cancelaciones masivas de vuelos desde Canadá y Rusia – por la escasez de combustible, una realidad palpable en la isla – y la incertidumbre geopolítica se combinan para crear un clima de desconfianza que ahoga cualquier posibilidad de recuperación. Los hoteles, muchos de ellos cerrados temporalmente, son testigos silenciosos de esta debacle.
Un plan de recuperación en pedazos: la realidad está lejos de los objetivos
El Gobierno cubano apuntaba a 2,6 millones de visitantes en 2024, una cifra que se aleja peligrosamente de los 2,2 millones registrados en el ejercicio anterior y los 2,4 millones de 2023. En 2025, se prevé apenas 1,8 millones, un número que no refleja la magnitud del problema ni la urgencia de encontrar soluciones reales. La situación contrasta dolorosamente con la euforia de otros destinos del Caribe, como Punta Cana o Cancún, que viven un auge sin precedentes.
Un sector vital al borde del abismo
El turismo, que en 2025 registró cifras inferiores a las de 2002 (sin contar la pandemia), representa el motor económico de la isla. La caída de sus ingresos amenaza la estabilidad del PIB y la entrada de divisas, fundamentales para paliar la crisis energética y económica que asola a Cuba. El futuro, a día de hoy, es brumoso y la esperanza se desvanece con cada vuelo cancelado.
