Turquía aboga por el alto el fuego en medio oriente, netanyahu desconfía
El Gobierno turco ha acogido con beneplácito el anuncio de un alto el fuego de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, instando a su aplicación inmediata y subrayando la necesidad de un diálogo sostenido para alcanzar una paz duradera. La diplomacia, insisten, es el único camino viable.
Un respiro temporal con reservas
Desde Ankara, el Ministerio de Asuntos Exteriores ha expresado su satisfacción por la suspensión de los ataques estadounidenses contra Irán, aunque con cautela. La iniciativa, impulsada por Pakistán, busca estabilizar una región sumida en una vorágine de conflictos. Pero hay un detalle crucial: la desconfianza manifiesta de Benjamin Netanyahu, quien ha descartado la inclusión de las operaciones israelíes en Líbano en este acuerdo temporal.
El pacto, negociado por Washington y Teherán, incluye, según el primer ministro pakistaní Shehbaz Sharif, una suspensión de los ataques estadounidenses contra Irán que abarca “sus aliados”. Esto implica, a su vez, un alto el fuego inmediato en todo el territorio, desde Líbano hasta otros puntos de tensión. Sin embargo, esta promesa no se extiende a las acciones militares israelíes en el norte de Líbano, un punto de fricción constante.

El papel mediador de islamabad
Turquía ha reafirmado su compromiso de apoyar las negociaciones que se llevarán a cabo en Islamabad. El gobierno turco ha destacado la labor de mediación de Pakistán, un país con un historial de compromiso en la región, y ha insistido en que cualquier solución duradera requiere la participación activa de todas las partes involucradas. La esperanza, aunque tenue, reside en que iniciativas como estas puedan frenar la escalada y abrir un canal para la diplomacia.
La decisión de Washington, impulsada por Donald Trump, de suspender temporalmente los ataques contra Irán, ha sido recibida con alivio en Teherán, donde se permitirá el paso
