Un adolescente de 15 años abre fuego en una escuela de santa fe, recordando el debate sobre imputabilidad penal juvenil

La tragedia en la Escuela Normal Superior N° 40 de San Cristóbal, en Santa Fe, nos interpela con dolor y nos obliga a reflexionar sobre las herramientas que el Estado les ofrece a los jóvenes.

Matar a los 15 años es una derrota como sociedad

Matar a los 15 años es una derrota como sociedad

Como autor de proyectos que buscaban bajar la edad de imputabilidad a los 12 años y como uno de los impulsores de la reciente Ley 27.801 que la fijó en 14, estoy convencido de que la justicia no es el fin del camino, sino el comienzo de una intervención real.

La nueva norma tiene un plazo de 180 días para su plena vigencia, lo que significa que, ante un hecho de una complejidad multicausal, el sistema actual se encuentra con las manos atadas, limitándose a una respuesta que muchas veces llega tarde o no llega nunca.

Si la ley vigente hubiera sido aplicada, el tratamiento del joven sería radicalmente distinto y, sobre todo, más humano y responsable.

La reforma rompe el falso dilema entre impunidad y encierro ineficaz. Ahora, la pregunta que debe sacudir a todas las instituciones es: ¿Estamos listos para que la Justicia finalmente funcione como un sistema integral de respuesta y no como un mero trámite burocrático?

Lograr que las instituciones trabajen juntas es la única forma de que este dolor no sea en vano. Una sociedad madura no abandona a sus jóvenes a la suerte de sus impulsos o sus tragedias personales.