Unam descubre un resveratrol a bajo coste: biotecnología revoluciona la prevención de enfermedades

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha dado un golpe de timón en la producción de resveratrol, un potente antioxidante, gracias a una innovadora estrategia de ingeniería genética. Este avance podría transformar el acceso a este compuesto, clave en la prevención de enfermedades cardiovasculares, cáncer y diabetes.

Un resveratrol más accesible: la clave está en e. coli

Tradicionalmente, extraer resveratrol de la piel de uva – un proceso costoso y con bajos rendimientos – ha limitado su disponibilidad. Pero el equipo del Instituto de Biotecnología de la UNAM, liderado por Guillermo Gosset Lagarda, ha encontrado una alternativa radicalmente más eficiente: una cepa de Escherichia coli modificada genéticamente.

La tecnología se basa en una doble transformación de esta bacteria. Una cepa convierte el glicerol en ácido cumárico, mientras que la otra transforma este último en resveratrol. Todo ello en un medio simple, con agua, sales minerales y glicerol, eliminando la necesidad de solventes agresivos y residuos orgánicos como el bagazo de uva.

Resultados prometedores en el laboratorio

Resultados prometedores en el laboratorio

Hasta ahora, la cepa ha logrado producir 74.3 miligramos de resveratrol por litro en condiciones de laboratorio. Aunque aún es un hito, el potencial de escalamiento industrial es inmenso. Se estima que esta nueva ruta de producción podría reducir drásticamente el coste de este antioxidante, abriendo la puerta a productos con concentraciones significativamente mayores.

El futuro de la biotecnología mexicana

El futuro de la biotecnología mexicana

La patente de esta innovación ya está registrada en México y representa un avance notable en la biotecnología. La UNAM no solo ha optimizado un proceso, sino que lo ha hecho de manera más limpia y sostenible. El siguiente paso, según Gosset Lagarda, es la colaboración con ingenieros bioquímicos para optimizar la producción a gran escala en fermentadores. Esta tecnología podría impulsar la creación de nuevas empresas biotecnológicas y, en última instancia, mejorar la salud de la población.

Un salto adelante para la ciencia mexicana, que demuestra que la innovación combinada con la sostenibilidad puede ofrecer soluciones reales y accesibles a desafíos globales. Y lo más importante: se trata de una victoria para la salud, la economía y el medio ambiente.