Venezuela: la justicia, única vía para una transición democrática
Mientras familiares de presos políticos se manifestaban frente a centros de reclusión como El Helicoide, Rodeo I y Fuerte Guaicaipuro, un informe de Laboratorio de Paz pone sobre la mesa una verdad incómoda: la amnistía y la apertura petrolera anunciadas tras la detención de Nicolás Maduro, aunque necesarias, no son suficientes.

La reparación integral: más allá de la indemnización
La ONG venezolana Laboratorio de Paz, en un documento titulado “10 criterios irrenunciables de justicia en transición”, advierte que la sostenibilidad de la transición democrática depende de la justicia. No se trata solo de compensaciones económicas, sino de un proceso integral que incluya reconocimiento público, memoria colectiva, atención psicosocial y la restitución plena de los derechos vulnerados. “Reparar implica mucho más que indemnizar”, enfatiza el documento, “sin dignificación, no hay justicia completa”.
La detención de Maduro el pasado 3 de enero ha abierto un nuevo capítulo en la historia venezolana, uno que Delcy Rodríguez, ahora Presidenta Encargada, ha calificado como un “nuevo momento político”. La reapertura del sector petrolero, la excarcelación de presos políticos y la reanudación de relaciones con Washington después de siete años de ruptura son señales innegables de cambio. Pero la amnistía, aunque necesaria para desescalar tensiones, no borra la necesidad de investigar y sancionar las graves violaciones de derechos humanos.
La tortura, las ejecuciones extrajudiciales y las desapariciones forzadas no pueden quedar impunes. Laboratorio de Paz lo deja claro:
