Villarejo desata el tapeo de kitchen: los audios destapan una operación parapolicial
La octava semana del juicio por el caso Kitchen se enciende con la irrupción de los audios del excomisario José Manuel Villarejo. La Audiencia Nacional se prepara para escuchar grabaciones que podrían redefinir la acusación y poner en tela de juicio la versión oficial.

El corazón del caso: la espionaje a bárcenas
El foco central de la investigación, la supuesta operación parapolicial para espiar al extesorero del PP, Luis Bárcenas, cobra nueva vida. Los audios, algunos incautados en los domicilios de Villarejo y otros aportados por el empresario Javier Pérez Dolset, revelan conversaciones clave entre el excomisario y otros agentes, incluyendo al propio Bárcenas, Sergio Ríos, su chófer y confidente, y el entonces secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez.
Entre los fragmentos más explosivos, se desvelan detalles sobre la grabación de conversaciones con Mariano Rajoy, el ‘barbas’ como Villarejo bautizaba al presidente, y las ‘saunas’ del suegro del entonces líder del PSOE, Pedro Sánchez. La trama se complica aún más con referencias a otros casos, como la investigación a la familia de Jordi Pujol y el patrimonio oculto en Andorra.
La sesión del miércoles reveló, por ejemplo, una conversación entre Ríos y Villarejo donde se discuten grabaciones que Bárcenas poseía. También se escuchó el intercambio entre Martínez y Villarejo en agosto de 2014, en el que Martínez le preguntaba al comisario quién financiaba al ‘cocinero’, el apodo con el que se referían al chófer de Bárcenas. La trama se entrelaza con la gestión del caso Gürtel y la información que Bárcenas le proporcionaba a Francisco Correa, el cabecilla de la trama.
La defensa del exministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, se enfrenta ahora a la presión de la Fiscalía, que solicita 15 años de prisión para él y para Villarejo, quien podría alcanzar los 19 años de cárcel. El resto de los acusados enfrentan penas que oscilan entre dos años y medio y 19 años. La complejidad del caso, con múltiples irregularidades y la figura controvertida de Villarejo, ha provocado retrasos considerables en el juicio, que ahora se centra en la reproducción de estas grabaciones.
La sala aún debe reproducir alrededor de una decena de audios, algunos de más de una hora de duración. Además, el PSOE solicita la inclusión de otras grabaciones entre Villarejo y Dolores de Cospedal, la entonces secretaria general del PP, que ya fueron publicadas en El País y Fuentes Informadas, donde se escuchaba a Cospedal instando a parar “la libretita” del extesorero. La situación es, por lo tanto, volátil y la declaración de los acusados sigue siendo incierta. La Audiencia Nacional deberá decidir qué pruebas documentales y auditivas son relevantes para dilucidar los hechos, dejando en el aire el futuro del juicio y el destino de los implicados.
