Wall street desafía la tensión con irán: sube en sesión tensa
Nueva York se sacudió el fantasma de una escalada bélica en Oriente Medio este lunes, cerrando con un tono optimista a pesar de la amenaza latente de Donald Trump. El Dow Jones de Industriales ascendió un 0,36%, reflejando un mercado que, a pesar de la incertidumbre geopolítica, parece dispuesto a mirar hacia adelante.

El ultimátum de trump y su impacto en los mercados
La jornada estuvo marcada por la cuenta regresiva del ultimátum lanzado por el presidente estadounidense a Irán, con respecto a la reapertura del estrecho de Ormuz. Trump prometió una respuesta contundente, incluso con la destrucción de infraestructura energética iraní, si Teherán no cede antes de las 20:00 horas de Washington del martes. La cifra que lo resume todo: una quinta parte del petróleo mundial transita por ese paso estratégico.
Lo que nadie cuenta es la aparente calma que prevaleció en las bolsas, pese a la retórica incendiaria. El S&P 500 avanzó un 0,44% y el Nasdaq un 0,54%, demostrando una notable resistencia ante la posibilidad de un conflicto. El mercado bursátil, aunque atento a las últimas novedades, pareció evaluar la situación con cautela, ponderando la posibilidad de una negociación.
Axios, un medio estadounidense de referencia, informa que Estados Unidos, Irán y mediadores regionales están debatiendo un posible alto el fuego de 45 días, una ventana de oportunidad para evitar una confrontación directa. Trump, en una comparecencia, admitió que la propuesta iraní es “significativa”, aunque “no suficientemente buena”. Una concesión, quizás, a la presión de los mercados y a la necesidad de evitar una crisis mayor.
El precio del petróleo WTI subió un modesto 0,78%, situándose en 112,41 dólares el barril, tras haber alcanzado brevemente los 114 dólares durante la comparecencia de Trump. El oro, refugio seguro por excelencia, también experimentó un ligero repunte del 0,03%, hasta los 4.681 dólares la onza, y la plata, un 0,22% hasta los 73,08 dólares. La plata, a menudo olvidada, es un termómetro silencioso de la ansiedad del inversor.
La reacción del mercado, más contenida de lo esperado, sugiere una cierta creencia en la posibilidad de una solución diplomática, o al menos, una moderación en las acciones de ambas partes. Pero la historia nos enseña que en Oriente Medio, la calma puede ser solo la antesala de la tormenta.